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Pediatría

Salud infantil

Enfermedad de mano, pie y boca, ¿qué es, cómo se previene?

marzo 10, 2020

En cuanto a enfermedades infecciosas se refiere, la enfermedad de mano, pie y boca es una de las más contagiosas para los chiquitos menores de cinco años, ya que los lugares en los que pasan más tiempo (como la guardería o área de juegos en restaurantes) son un foco de infección muy común; a continuación te dejamos una guía rápida y práctica acerca de lo que es está infección, como se contagia y como se trata.

¿Qué es?

A pesar de tener un nombre un poco preocupante, se trata de una infección viral que es muy predominante en bebés y niños menores de cinco años (aunque también puede presentarse en adolescentes y adultos, esto casi no es común), que causa la aparición de ampollas rojas en las manos, pies, boca, garganta y área de pañal. 

Contagio: Signos y Síntomas

Es extremadamente contagiosa a través de ruta respiratoria y oral, por ejemplo: cuando un pequeño enfermo tose o estornuda en sus manitas o toma algún objeto común (juguetes, crayolas, vasos, etc), hace que la infección se contagie cuando otro pequeño hace que su boquita entre en contacto con la superficie del objeto (al beber del mismo baso o chupar un juguete) o en el momento en que toca su boquita con sus manos que ya llevan el virus.

Entre los signos y síntomas, el más predominante son las muchas ampollas que comienzan a aparecer en las áreas infectadas, estás son pequeñas burbujas llenas de líquido que se pueden pelar o reventar, dejando detrás pequeñas úlceras aún más dolorosas.

Los demás síntomas incluyen: fiebre, dolor muscular, cansancio crónico y deshidratación debido a que para muchos niños es doloroso beber agua con la ampollas en su garganta.

Diagnóstico y Tratamiento 

No hay vacuna para prevenirla o un medicamento para tratarla. Lo único que los padres pueden hacer es aliviar la fiebre y el dolor con paracetamol o ibuprofenoLos alimentos fríos, como los helados, los polos y los batidos, también pueden ayudar a adormecer las zonas doloridas, y serán muy bien recibidos por aquellos niños que tengan dificultades para tragar, pero evite las bebidas calientes, los refrescos y las bebidas ácidas porque pueden empeorar el dolor.

Los niños que tengan ampollas en manos y/o pies deben mantener estas áreas bien limpias y descubiertas. También se deberían lavar las manos con agua tibia y jabón y secárselas con cuidado. Si se les reventara una ampolla, se debería aplicar sobre ella un poco de pomada antibiótica para impedir que se infecte y cubrirla después con un vendaje de tamaño reducido.

Doctores

Dra. Laura Lidia González Gárcia

noviembre 20, 2019

Egresada de la licenciatura Médico Cirujano y Partero de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (2002-2007) con el número de cédula profesional: 6392318 (2010). Posteriormente realizo un posgrado en Especialista en Medicina (Pediatría) (2010-2014) de la Universidad Autónoma de México con el número de cédula profesional: 9610837 (2015).Cuenta con el titulo de Especialista en Medicina (Medicina crítica pediátrica) (2014-2016) la cual curso en la Universidad Autónoma de México obteniendo su cédula profesional : 9941325 (2016)

Experiencia laboral:

-Hospital de Pediatría Centro Médico Nacional Siglo XXI: médico adscrito en la terapia intensiva pediátrica de marzo 2016 a la actualidad.

-Grupo GREMIP: Médico adscrito a terapias intensivas pediátricas en grupo Ángeles y otras unidades en la Ciudad de México, de marzo de 2016 a julio 2019.

-Centro Médico ABC Santa Fe y Observatorio: Médico adscrito a terapia intensiva pediátrica, de marzo 2016 a julio 2019.

Experiencia en docencia:

– Hospital de Pediatría Centro Médico Nacional Siglo XXI: profesor adjunto de la especialidad de Medicina Crítica Pediátrica, UNAM, de abril 2019 a la actualidad.

Salud infantil

Back To School: Consejos para el regreso a la escuela

agosto 6, 2019

Lo primero que debes saber, es que las escuelas están disponibles durante el verano para responder a cualquier pregunta o inquietud que como padres tengas. La mejor época para hacer sus preguntas es probablemente de una a dos semanas antes de que empiecen las clases, por lo cual debes tener presente que no es necesario esperar hasta el primer día de clases para pedir ayuda.

Si su niño parece estar nervioso, sería bueno practicar antes de que tenga que enfrentar la nueva situación. Llévelo a visitar la escuela o su nuevo salón de clases antes del primer día de clases. Recuérdele que probablemente habrá muchos otros estudiantes que se sientan intranquilos al comienzo de las clases, o bien, que se reencontrará con sus amigos.

Los maestros saben que los estudiantes están nerviosos y harán todo lo posible para que sus estudiantes se sientan lo más cómodos posible. Si su niño parece nervioso, pregúntele por qué está preocupado y ayúdele a encontrar formas para solucionar problemas y así aprender a hacerle frente a las nuevas situaciones.

Si es una escuela nueva, asista a las orientaciones disponibles y aproveche la oportunidad de visitar y hacer un recorrido por la escuela antes del primer día de clases. Lleve a su niño a la escuela un par de días antes del inicio de las clases para que juegue en el patio de recreo y se aclimate con su nuevo entorno.

Si lo considera necesario, lleve a su niño en automóvil a la escuela (o camine con él o ella) y recójalo al final del día, y lleguen temprano el primer día para reducir estrés innecesario.

Cerciórese de hablar con el nuevo maestro de su niño al comienzo o al final del día para que él o ella sepa qué usted quiere ofrecer apoyo para que su hijo tenga una experiencia positiva en la escuela.

Contemple la idea de empezar el horario del año escolar para levantarse y acostarse una semana antes del inicio de las clases para que el cambio de horario no sea un factor en sus primeros días de escuela.

¡Que éste regreso a clases sea un gran aventura!

Salud infantil

Cómo tratar cortes, raspaduras y cicatrices de tus hijos

mayo 29, 2019

Es casi imposible que un niño curioso y activo no sufra algunas raspaduras y cortes. Por lo general, un beso de mamá o papá y algunos mimos son todo lo que se necesita, pero a veces hace falta más conocimiento sobre cómo ayudar para que las heridas cicatricen bien.

Las siguientes respuestas a preguntas frecuentes lo ayudarán a prevenir sangrados intensos/hemorragias y otros problemas como las cicatrices cuando su hijo se corta.

¿Cuál es la mejor manera de tratar un pequeño corte o una raspadura?

Casi todos los sangrados activos se pueden detener mediante la aplicación de presión directa con una gasa o un paño limpio sobre la herida durante cinco o diez minutos. El error más común es interrumpir la presión demasiado pronto para mirar la herida.

Una vez que el sangrado se detenga: lave la herida suavemente con agua y jabón durante cinco minutos. Si su hijo se resiste continuamente y no le permite hacerlo, pruebe a sumergir la herida en la bañera. La limpieza de la herida disminuirá la probabilidad de infección y evitará las manchas oscuras causadas por la suciedad atrapada en la piel.

Después de la limpieza: aplique una cantidad pequeña de ungüento antibacteriano para mantener la herida húmeda y cúbrala con una gasa o vendaje seco hasta que haya sanado.

¿Cómo sé si mi hijo necesita o no puntos de sutura?

Estas son algunas pautas que lo ayudarán a determinar si se necesitan o no puntos de sutura:

Los puntos de sutura pueden resultar convenientes para aquellos cortes que atraviesan toda la piel.

Es probable que cualquier corte abierto en el que se vea músculo de color rojo oscuro o grasa amarillenta deba cerrarse, aunque sea pequeño.

Es probable que cualquier corte abierto que tenga más de ½ pulgada (1,30 cm) de largo deba cerrarse. Consiga una regla y mídalo si no está seguro. Los cortes más pequeños que este posiblemente no necesiten cerrarse, pero si están abiertos, lo mejor es que un médico los revise.

Los pequeños cortes que no estén abiertos quizás no requieran puntos de sutura reales y puedan cerrarse con tiras estériles (cinta quirúrgica).

Si su hijo tiene un corte profundo, abierto o que se encuentre en un área sensible desde un punto de vista estético, llame a su pediatra para determinar si se necesitan puntos de sutura.

Si ve a alguien con un sangrado incontrolable, ¿sabría que hacer para ayudarlo? 

Los accidentes pueden pasar en cualquier lugar. Saber qué hacer para detener un sangrado de inmediato puede salvar una vida, cualquier cosa desde un herida sufrida en la cocina, un accidente en la bicicleta, un choque automovilístico, un tiroteo y hasta un atento de suicidio.

Debe actuar de inmediato. Un persona que está sangrando puede morir desangrada en 5 minutos. Llame al 911.

Aquí le sugerimos tres acciones que puede tomar para ayudar a salvar una vida mientras llegan los socorristas de emergencias:

Recuerde permanecer atento a lo que pasa a su alrededor y busque un lugar seguro para usted y la persona herida, si es necesario.

  1. Aplique presión con las manos. Destape la herida, localice el origen del sangrado y aplique presión firme y constante en ese punto, y si es posible con ambas manos. Es mejor exponer toda la extremidad para que no pase por alto una segunda herida.
  1. Ponga un vendaje y aplique presión. Destape la herida para localizar el origen del sangrado y reemplace la presión con la mano por una presión constante aplicada al punto del sangrado con vendaje o con una prenda.
  1. Aplique un torniquete o torniquetes. Si el sangrado no para y usted dispone de un torniquete comprado, aplíquelo en la pierna o brazo, lo más arriba de la herida que pueda y cerciórese de que está bien apretado para detener el sangrando. El torniquete puede aplicarse de forma segura sobre poca ropa, pero es mejor aplicarlo directamente sobre la piel desnuda. Evite aplicar un torniquete sobre una articulación (coyuntura) o sobre demasiada ropa. Si el sangrado no para, aplique un segundo torniquete al lado del primer torniquete. No se recomienda usar torniquetes hechos en casa.

¿Cuáles son las opciones disponibles en la actualidad para cerrar un corte?

Las tiras estériles (vendas tipo «mariposa») son tiras adhesivas angostas que se colocan sobre un corte, con un poco de tensión para mantenerlo cerrado. Se usan para cortes pequeños que no son muy profundos o sobre una articulación o áreas de tensión. Si se dejan colocadas por lo menos durante tres días, el resultado puede ser tan bueno como los puntos de sutura. Sin embargo, no son tan fuertes como los puntos de sutura y no se mantienen bien colocadas en el lugar.

Los puntos de sutura son más resistentes y hay poco o ningún riesgo de que se salgan demasiado pronto. Sin embargo, pueden ser traumáticos por el tiempo que dura colocarlos y el dolor.

Las grapas se usan con más frecuencia para cortes en el cuero cabelludo (dentro del cabello). Son muy rápidas y cierran el corte casi tan bien como los puntos de sutura.

¿Cuánto tiempo después de una lesión debo llevar a mi hijo a un médico para que le pongan puntos de sutura?

La mayoría de los cortes generalmente pueden cerrarse 24 horas después de la lesión. Algunos cortes deberían cerrarse antes, pero es más seguro esperar al menos 8 horas para que el corte se cierre.

Si decide esperar: lave el corte de su hijo debajo del grifo para quitar cualquier suciedad. No deje que el corte se seque. Humedezca algunas vendas de gasa y asegúrelas con cinta adhesiva sobre el corte. Cambie la gasa cada dos horas para mantenerla húmeda.

El corte de mi hijo está en su rostro. ¿Debo preocuparme por las cicatrices de los puntos de sutura?

Los cortes faciales en los niños generalmente sanan notablemente bien y con cicatrices mínimas. Los cirujanos plásticos pediátricos recomiendan que la mayoría de los cortes faciales se reparen mediante simples suturas de puntos separados. El tamaño de la sutura y el tipo de aguja están diseñados específicamente para la delicada piel del rostro.

¿Qué puedo hacer para que la cicatriz de mi hijo sea menos visible?

Hay algunas cosas sencillas que puede hacer para reducir al mínimo el aspecto de la cicatriz de su hijo una vez que la piel haya sanado completamente:

Nota: las cicatrices no se pueden eliminar totalmente y ningún tratamiento puede lograr que la piel de su hijo luzca exactamente igual a como era antes de la lesión.

Protección solar. La piel dañada es muy susceptible a una decoloración permanente por el sol hasta 6 meses después de una lesión. Es muy importante reducir al mínimo la exposición al sol del corte en cicatrización.

Masaje de cicatriz. Las cicatrices se pueden suavizar y aplanar más rápidamente cuando son masajeadas. Use sus dedos para aplicar una presión moderada y masajee o frote la cicatriz en círculos.

Mi hijo tiene una cicatriz que parece estar agrandándose. ¿Debería preocuparme?

A veces, no importa lo que haga, una cicatriz podría no lucir tan bien como usted lo desea. La mayoría de las veces se trata de un problema estético. En ocasiones, pueden surgir problemas médicos.

Cicatriz hipertrófica. Estas son cicatrices prominentes que se forman durante la cicatrización de una herida y pueden ser de color rosado, rojo o púrpura. Generalmente son gruesas y elevadas, pero no se extienden más allá de la lesión inicial.

Queloide. Estas cicatrices se han agrandado espontáneamente para formar un crecimiento firme y suave. Con frecuencia, se levantan por encima de la superficie de la piel, tienen un aspecto brillante, áspero y forma irregular. Pueden ser de color rosado, rojo o púrpura. Algunos queloides pueden ser bastante grandes, mucho más grandes que la lesión original y con frecuencia se extienden más allá de sus bordes originales.

Si sospecha de la existencia de una cicatriz hipertrófica o de queloide, hable con el pediatra de su hijo. Puede ser derivado (referido) a un cirujano plástico pediátrico para ver si se necesita tratamiento.

Salud infantil

Ciberacoso: información importante para los padres

mayo 7, 2019

En la actualidad, son más niños que usan teléfonos celular y otros dispositivos digitales para enviar mensajes de textos, navegar por internet o tener acceso a las redes sociales, siendo estás últimas un red de pescar para ser víctimas del acoso cibernético o también conocido como acoso virtual (ciberacoso). Pero, ¿sabes cómo haces que tus hijos tengan una navegación electrónica más apropiada y segura?

El acoso electrónico, es una forma de acoso que incluye una gama de palabras y acciones nocivas que ocurren en el mundo digital. Por ejemplo:

  • Enviar o recibir mensajes agresivos.
  • Compartir imágenes o fotos inapropiadas de otras personas.
  • Inventar y difundir historia falsas sobre otras personas.
  • Hacer mal uso de las aplicaciones como redes sociales, con el fin de lastimar a otras personas

El ciberacoso puede ocurrir desde un simple mensaje de texto, en sitios como, redes sociales, en aplicaciones de videochat, por correo electrónico o en juegos en línea donde participan varios jugadores.

¿Pero cuál es la diferencia entre acoso virtual del hostigamiento?

Cuando el ciberacoso se determino como un problema grave dentro de nuestra sociedad, los expertos no tenían con certeza de que se trata de un tipo totalmente nuevo de acoso al tradicional; sólo que esta vez se trasladaba a un nuevo lenguaje virtual o nuevas plataformas.

En un informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina, llegó a la conclusión de que el acoso virtual y el acoso son más parecidos que diferentes. Sin embargo, hay algunas diferencias.

  • Cuándo y dónde. El acoso cara a cara suele ocurrir durante el día, por ejemplo en la escuela. Pero el acoso cibernético puede ocurrir en cualquier lugar, cualquier día de la semana, a cualquier hora.
  • No se necesitan nombres. Si bien no es habitual el acoso anónimo, ni en persona ni en línea, el acoso virtual puede ocurrir sin que se sepa quién envía los mensajes.
  • Se corre la voz. Las publicaciones maliciosas o vergonzosas en las redes sociales pueden propagarse rápidamente en línea y volverse «virales». Esto puede aumentar el daño o la vergüenza (incomodidad) de una experiencia de acoso.

Tal como ocurre con el acoso tradicional, nuestros hijos pueden padecer el acoso cibernético de distintas maneras. Los roles a veces cambian dentro de una situación. Pueden ser objeto del acoso, acosar a otros o ser testigo de acoso en línea.

¿Qué tan dañino es el Acoso Virtual?

El acaso se ha ido propagando de generación en generación, fue considerado un “Rito de Iniciación” de la infancia. Recientes investigaciones muestran lo dañino que puede ser el acoso, más aún para los niños acosados como para que los que acosan a otros, probando efectos negativos como:

  • Dificultades académicas: A veces el acoso es tan constante que las víctimas evitan ir a la escuela, tengan problemas de concentración en clase o incluso tomen decisiones mortales.
  • Salud física y mental. Se ha demostrado que la víctima de acoso aumente el riesgo de depresión, ansiedad y tenga problemas para dormir. O bien, aumente el riesgo de consumo de sustancias nocivas a su salud.

¿Qué debo hacer si mi hijo es víctima del acoso virtual?

Como padre y madre es difícil saber cuál es la mejor manera de reaccionar si su hijo es víctima de acoso, ya sea en persona o en línea. Aquí se incluyen algunos ejemplos:

  • Quitarles acceso: No amenace con quitarle el dispositivo o quitar la conexión de internet, sólo modere el tiempo de uso. Aunque se perciba como un castigo, así tendrá más tiempo para entablar una comunicación efectiva más personal.
  • Evidencia: Si hay evidencia de acoso en línea, tome captura de pantalla o guarde las conversaciones. Esto podría ser útil si fuera necesario denunciar el hecho.
  • Apoyo: Tal como se comenta en el primer punto, mantenga una conversación con sus hijos sobre la experiencia. Estudios demuestras que contar con tan solo una persona que los escuche y apoye, ayuda a los niños que sufrieron acoso a manejar mejor la situación.
  • Denuncia: Actualmente la mayoría de las redes sociales detectan y tiene un proceso para denunciar la mala conducta. Cualquier situación en que su hijo está siendo acosado o es testigo de alguien que sufre acoso, denuncie a la policía.
  • Busque usted también un apoyo: Es conveniente que como padres consideren la posibilidad de buscar a alguien con quien hablar y que les brinde apoyo. La experiencia de acoso de un niño puede ser estresante y peligroso para los padres.
  • Busque recursos: Hable con su pediatra, maestros o con un profesional acerca de los recursos para lidiar y combatir el acoso.

¿Cómo pueden los padres prevenir el Ciberacoso?

Hable con sus hijos sobre la importancia de ser respetuosos en línea y sobre cómo los mensajes negativos pueden lastimar a los demás. Y recuerde, ustedes es el ejemplo. Por lo tanto, si usa redes sociales, asegúrese de dar un buen ejemplo de interacciones positivas en línea.

Esté atento en forma efectiva y frecuente. Pregunte a sus hijos que tipo de contenido están viendo, enviando, recibiendo y cómo lo afectan. Observe y analice cómo es su interacción con amigos y familiares.

Haga un plan. Use nuestros servicios como profesionales para establecer una mejor comunicación que sea importante para su familia.