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¿Cuando hay que llamar al Pediatra?

junio 4, 2019

Cuando se trata de nuestros hijos, cualquier cosa por pequeña que sea, nos alarmará. Durante la infancia son muy comunes las caídas, raspones, enfermedades, alergias, etc, pero ¿Cuando debemos llamar a nuestro pediatra y que información debemos brindar?

Hay síntomas que podemos detectar fácilmente y nos indican un simple resfriado, tos, alguna diarrea leve o el dolor de un golpe, sin embargo también hay signos que nos pueden revelar situaciones más complicadas en las que es necesaria la valoración y tratamiento de un medico, por ejemplo:

  • Vómitos y diarrea que duran más de algunas horas en un niño de cualquier edad.
  • Erupción, especialmente si también hay fiebre.
  • Cualquier tipo de tos o resfriado que no mejore en varios días, o un resfriado que empeore y esté acompañado de fiebre.
  • Cortes que puedan necesitar puntos.
  • Cojera o incapacidad de mover un brazo o una pierna.
  • Dolor de oído con fiebre, no poder dormir ni beber líquidos, vomitar, tener diarrea o actuar como si estuviera enfermo.
  • Secreción de un oído.
  • Dolores graves de garganta o problemas para tragar.
  • Dolores punzantes o persistentes en el abdomen o el estómago.
  • Dolor que empeora o que no desaparece después de varias horas.
  • Una temperatura rectal de 100.4 °F (38 °C) o más alta en un bebé menor de 2 meses.
  • Fiebre y vómitos repetidos al mismo tiempo.
  • Sangre en la orina.
  • Diarrea con sangre o diarrea que no desaparece.
  • No beber líquidos durante más de 12 horas.

Hay algunos consejos que tener en cuenta a la hora de llamar a nuestro pediatra pro ejemplo:

  • Si usted cree que su hijo tiene fiebre, tómele la temperatura antes de llamar. Si su hijo tiene fiebre, anote la temperatura y la hora en la que la tomó.
  •  Recuérdele al médico los problemas médicos anteriores (como asma, convulsiones u otras afecciones). Este atiende a muchos niños por día, y es posible que no recuerde la historia clínica de su hijo.
  •  Asegúrese de mencionar si su hijo está tomando algún medicamento, incluidos los fármacos recetados y los de venta libre, los inhaladores, los suplementos, las vitaminas, los productos a base de hierbas o los remedios caseros. Además de si su hijo es alérgico a algún medicamento
  • Tenga los registros de las vacunas aplicadas al alcance de la mano. Estas son especialmente útiles si su hijo tiene una lesión que pueda requerir una vacuna antitetánica o si hay pertussis (tos ferina) en su comunidad.

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