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¿Cómo apoyar a tu hijo si padece dislexia?

octubre 11, 2021

La dislexia es un tipo de problema de aprendizaje y se define como la dificultad para leer; es un trastorno que se puede superar fácilmente.

Esta situación es común cuando los niños están aprendiendo a leer y escribir, y se caracteriza con la confusión de las siguientes letras: 

  • b con d 
  • 6 con 9 
  • q con p 

Además de invertir el orden de otras letras al escribir.

Aunque hasta el momento no hay alguna prueba que pueda diagnosticar este padecimiento, hay varios factores que lo pueden denotar, como lo son el desarrollo de tu hijo, cuestionarios que puede aplicar el pediatra para detectar las habilidades de lectura y lenguaje, pruebas de visión, audición y cerebrales (neurológicas), análisis psicológico y pruebas de habilidades académicas. 

Aunque muchos podrían confundirse con un problema de visión, el conflicto real está en el cerebro, que es el que invierte la secuencia.

¿Cómo identificarlo?  

Antes de que tu pequeño vaya a la escuela podría mostrar algunos síntomas como:

  • Retraso en el habla 
  • Dificultad para aprender palabras nuevas 
  • Confusión entre palabras parecidas 
  • Problemas para decir los nombres de letras, números o colores 
  • Dificultad para aprender canciones infantiles

Los niños superan este problema a los siete años pero siempre es bueno apoyar a tu pequeño con actividades como las siguientes:

1. Juegos en donde lo ayudes a identificar la formación de palabras 

¿Recuerdas el juego de “Veo, veo, ¿qué ves?”… Ahí se pide a los niños que identifiquen objetos con cierto número de letras. Eso provoca que ellos identifiquen la formación de la palabra y el orden de las letras.

2. Adivinanzas con palabras  

Se trata de hacer el “juego del ahorcado” con palabras cortas y sencillas para que él complete uno a uno los espacios. Así notará el orden de cada letra y fortalecerá la memoria visual para la hora en que las escriba.

3. Juegos de palabras  

Otro de los juegos lingüísticos de la infancia es el llamado “De La Habana ha venido un barco cargado de”… “palabras que inicien con M”. El que inicia dice esa frase con el fin de que los otros jugadores digan palabras relacionadas al cargamento.

Una vez que entre a la escuela, mantente al tanto de su desempeño en:

  • Nivel de lectura
  • Comprensión de las lecturas
  • La recordación de secuencias de las cosas
  • El deletreo 

¡No te desesperes! Siempre hay opciones para impulsar el aprendizaje de los pequeños. La paciencia es siempre la base. Trabaja de la mano de los expertos y notarás grandes beneficios con lo que puedes hacer desde casa.

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5 estrategias para hacer más llevaderos los terribles 2

octubre 4, 2021

Alrededor de los 24 meses de vida,  los niños inician un proceso de individualización y autonomía que conlleva una serie de comportamientos “nuevos”, como son los berrinches, decir que no a todo, querer hacer cosas  sin ayuda, entre otros. Lo primero que debes recordar es que es una etapa y que pronto terminará. 

Sin embargo, para muchos padres es un momento difícil, estresante y desgastante. A continuación podrás encontrar 5 estrategias que puedes usar para que los terribles 2 sean más llevaderos: 

  1. Expresarse con palabras. Al enseñarle a tu hijo a usar las palabras para decir lo que siente, le estás ayudando a desarrollar una buena inteligencia emocional. Comienza por nombrar las emociones usando dibujos o haciendo caras frente al espejo. Nombra la emoción y una opción en positivo que sí pueda hacer o tener en el momento que creas que puede aparecer un berrinche, lo mejor siempre será anticiparse. Demuéstrale que las conductas negativas no le ayudan a conseguir nada de lo que desea, en cambio al usar palabras para comunicar lo que le gusta, lo que sí quiere y lo que no, es más sencillo que pueda obtener aquello que anhela. 
  2. Déjalo decidir. Si tu hijo siente que tiene el control en ciertas cosas, podrá tener satisfacción de que es más autónomo. Puedes dejarlo elegir la ropa que quiere usar, el juguete para dormir, el tipo de sopa que se va a preparar en casa, incluso, dejarlo elegir a qué jugar, es de lo más significativo. Sentir que lo tomas en cuenta es importante para él.
      
  3. Permite que se equivoqueA través de los errores se aprende, por eso es bueno dejar que los niños experimenten con las consecuencias, tanto buenas como malas, obviamente sin poner en riesgo su salud. Por ejemplo si tú le dices a tu hijo que no corra tan rápido en repetidas ocasiones, ya no se lo digas y si se cae, acércate con dulzura a decirle: “¿Estás bien? esto pasa cuando corres tan rápido, la próxima vez, trata de ir más lento”. 
  4. RelájateRecuerda que es una etapa normal, por la que todos tienen que pasar para continuar con su desarrollo. No le exijas a tu hijo perfección, recuerda que está experimentando la libertad que no ha vivido antes al moverse libre y tomar decisiones de lo que le agrada y aquello que no.  
  5. No cedasEs importante que durante un berrinche no cedas y le des a tu hijo eso por lo que está en ese estado. Enséñale a respirar profundamente y ayúdale a verbalizar opciones que sí pueda tener, de lo contrario, le dará a entender que esa es la forma para conseguir las cosas y lo volverá a hacer.Aunque todos los niños son diferentes, algunos podrán vivir más intensamente este periodo que otros. Es importante que no compares el comportamiento de tu hijo con el de otros niños, ya que eso puede afectar su autoestima.  Los dos años son una gran etapa en la vida de los niños y tú puedes disfrutarla a su lado poniendo límites con amor.

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¿QUÉ DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

febrero 2, 2021
Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. «¿Qué debe saber un niño de cuatro años?», preguntaba.
Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.
Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.
Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:
1.Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.
2.Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.
3.Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.
4.Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el bar.
Salud infantil

Cómo se evalúa a los niños para detectar el autismo

abril 9, 2019

Desde la primera visita de control del niño sano, los pediatras comienzan con la evaluación del bebé para detectar los signos o problemas del desarrollo tales como el trastorno del espectro autista (TEA).

El pediatra realizará pruebas como observar como sonríe el bebé, cómo busca su atención, cómo señala, cómo agita las manos, cómo llora, cómo responde a su nombre, etc. Observaciones que combinadas con el historial de la familia, exámenes de salud y perspectivas de los padres ayudan para identificar el TEA.

Por su parte, la American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda hacer pruebas para detectar el autismo durante las visitas de control del niño a los 18 y 24 meses, así como mantener vigilancia constante sobre su desarrollo.

Este tipo de evaluaciones pueden identificar a tiempo a los niños con problemas considerables de desarrollo y dificultades del comportamiento. Para que estas pruebas sean eficaces debe aplicarse a todos los niños, no solo a aquellos que tienen síntomas.

Otro método es por medio de la lista de verificación modificada del autismo en niños pequeños (M-CHAT por sus siglas en inglés), el cual es un cuestionario de 23 preguntas para los padres. Cuando se usa una evaluación estandarizada, los pediatras pueden identificar a los niños que coren riego del TEA y pueden iniciar conversaciones sobre retrasos del lenguaje, discutir inquietudes sobre el comportamiento y sobre posibles medidas a tomar con el niño en riesgo con pruebas adicionales genéticas, neurológicas y del desarrollo.

Debe quedar claro que si el niño obtiene resultados positivos en una prueba de detección del TEA no significa que vayan a ser detectados con el espectro. Además, si el niño tiene resultados normales, como padre puede pedir mayores observaciones, ya que sólo es un examen de observación y no identifican a todos los niños con TEA.

Como padre su opinión es de suma importancia en estos casos, por lo que puede hablar con el pediatra para que le haga una prueba oficial y que utilice algunas de las herramientas de detección disponibles.

Al respecto, no se debe esperar a que el pediatra tome medidas adicionales, si se detecta algún problema con las habilidades de comunicación o el comportamiento del niño debido al historial de la familia con el TEA, la manera como habla o actúa, o por los comentarios de otros sobre su conducta, puede solicitar apoyo al pediatra.